Feneval sostiene que el problema de movilidad de Ibiza no puede centrarse únicamente en los vehículos de alquiler sin conductor y defiende que las restricciones deberías afectar a todos los que utilizan la red viaria de la isla.
DIARIO DE IBIZA - ESTELA TORRES KURYLO - Ibiza, 29 de Marzo de 2.026
El cupo para los vehículos de alquiler sin conductor es de 14.000 diarios esta temporada, ¿qué supone para las empresas de fuera de la isla?
El primer problema es que se ha aprobado fuera del plazo legal por segundo año consecutivo, porque debe de haber más de tres meses para que entre en vigor, y lo hará en dos, el próximo 1 de junio. En las alegaciones al borrador pedimos que estuviera en plazo, además de que el reparto fuera ecuánime, que no lo es.
¿A qué se refiere?
El año pasado se favoreció a las empresas con menos flota. Según mis datos, las que solicitaron más de 800 coches obtuvieron cerca del 56% de lo pedido, frente al 98% adjudicado a las que pidieron menos. Además, este año se mantiene este problema porque la ley reserva el 70% de lo adjudicado el año pasado. La CNMC [Comisión Nacional del Mercado y la Competencia] ya hizo un informe negativo al considerar que esto conculcaba la libre competencia entre empresas. Hay empresas que pagan entre 100.000 y 200.000 euros al mes por operar en el aeropuerto de Ibiza y han hecho un plan de negocio para una flota determinada. No se les puede recortar a la mitad. Tampoco entendemos por qué se ha reducido a dos años un plan que era de cinco.
¿Hasta qué punto les puede afectar?
Es una barbaridad. Es una bajada del 12,5% respecto a los 16.000. Además, se está utilizando el estudio anterior [de 2024], que tenía anomalías importantes, y ahora se va a mantener para los próximos dos años. Por otro lado, en 2025 no se tenían las cámaras necesarias para comprobar si las peticiones se cumplieron, por lo que hay que contar los coches que entran por la Autoridad Portuaria de Balears (APB). Yo lo he hecho y no vi que se redujeran los coches, ni los de alquiler ni los que vienen con conductor, que superan los 18.000 todos los años.
El Consell ha indicado que hubo una reducción de 32.000 vehículos en el periodo de aplicación.
Me gustaría que me explicaran esos datos. Si tú ves todos los que entran en el mes y les restas todos los que salen, tienes el balance del mes, pero no lo que pasa cada día. Y luego habrá que ver cómo funcionan esas cámaras, porque muchas veces tú no puedes detectar el coche cuando baja del barco. El coche llega sin la placa de matrícula o como mercancía y no se detectará hasta que circule por la isla. No es tan fácil controlar toda esta situación. No digo que no haya que gestionar la movilidad de la isla, pero hay que hacerlo con buenos datos, buenos criterios y no de una manera tan poco objetiva.
¿Tienen datos del impacto económico que pudo tener la medida en los rent a car el año pasado?
No. Pero habrá empresas que lo estén preparando porque hay una limitación de su actividad y, por lo tanto, los que han cumplido habrán facturado menos.
¿Cuándo sabrán cuántos coches podrán traer esta temporada?
No lo sabremos hasta finales de abril. Si en ese momento se tienen que encargar 12.000 coches a los fabricantes para traerlos imagínate la logística para que estén aquí a primeros de junio.
¿Se suele mantener el número de empresas que traen coches?
No lo sabemos exactamente. Pero no somos la mayor parte de los coches que circulan por la isla. Los que más son los de los habitantes. Hay una ratio de 1,25 coches por carné de conducir censado en la isla. Alguien me tiene que explicar para qué se necesita un 25% de coches más de los que uno es capaz de conducir. El aumento de la población permanente de Ibiza es de más de un 50% en los últimos 20 años y las infraestructuras son las mismas. En verano, además, se suma la presión turística.
¿Considera que haya una diferencia por priorizar empresas con implantación aquí?
No. Todo lo contrario. Queremos que las empresas que soliciten cupo realicen la actividad. El año pasado hubo empresas que no operaban aquí y solicitaron cupo, lo que abre la puerta a que haya una manera de competir robando flotas a determinadas empresas.
¿Qué les parece que se vincule el cupo a que los coches estén matriculados o tributen en la isla?
La vida del coche en la isla es de seis meses y la vida media de un coche que circula por España es de 13 años. A ver si por seis meses vamos a decidir dónde hay que matricular los coches... No podemos ir por ahí. Hay que buscar otro mecanismo. Pero eso no quita que hay que resolver el problema de movilidad en la isla y contaminar cada vez menos, que, por cierto, somos el sector del automóvil menos contaminante. La antigüedad media de nuestros coches no llega a dos años y la de los que circulan por Ibiza —que vienen en barco y están aquí— es de más de diez años.
Antes de la aprobación definitiva, la CNMC apuntó que vigilaría la norma, ¿qué esperan?
Están informados y conocen el mecanismo. Lo más importante es que somos una consecuencia del número de gente que viene a Ibiza, no la causa. Están previstas obras de ampliación del aeropuerto y se reducen las soluciones de movilidad para los que llegan...
¿Hay novedades sobre el recurso que presentaron en el juzgado de Palma?
Todavía no tenemos resolución, pero llegará antes o después, como las limitaciones de Formentera, que es algo más fuerte todavía. Ahora no se puede montar una empresa de rent a car allí. Está impugnado por la CNMC y, en mi opinión, Formentera tendrá un disgusto con este asunto.
Respecto a las novedades de este año, ¿cambia algo que los eléctricos queden exentos del cupo?
Parece que dan una bonificación del 5% de cuota adicional. Pero, si yo quiero 800 coches, me has dado 400 y me das 20 más, ¿qué me has dado? Además, no tenemos cargadores para decirles a los turistas que se muevan con un coche eléctrico por la isla.
¿Qué medida consideraría justa?
Si no tenemos en cuenta todo lo que hay, no podemos resolver el problema. Si sabemos que el año pasado, con 16.000 vehículos, éramos claramente el 10% de lo que circulaba por la isla, ahora seremos menos. Somos parte de la solución, no del problema. Somos una consecuencia, no la causa. La causa es la falta de infraestructuras, transporte público, la cantidad de personas que en un momento determinado del año o permanentemente deciden vivir en la isla... Sin duda debería ser una normativa que tuviéramos que cumplir todos los actores que utilicemos cualquier tipo de vehículo en la isla, no solo unos.
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